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viernes, 7 de junio de 2013

CÓMO HACER BIEN LA MALETA

¡Feliz viernes!

Quizás penséis que no hay nada de protocolo a la hora de hacer la maleta, pero es totalmente falso. Resulta que el hecho de empaquetar nuestras pertenencias es uno de los actos más organizados y estructurados que hacemos a lo largo de nuestras vidas (o por lo menos así debería ser).

Como es cuestión de meses que empecemos a irnos de vacaciones, me parece muy apropiado realizar este post. Así que, allá va. 

Normalmente, la maleta que vamos a utilizar tiene que ser de una medida proporcional al tiempo que nos vamos a ir de viaje. Si son dos o tres días, podemos usar la de tamaño pequeño (la que sería de viaje de mano en el avión). Para una semana lo lógico es usar la mediana. Y ya cuando se trata de viajes largos, de dos semanas o más, la grande, la típica que parece casi un armario andante. 


Una vez elegido el tipo de maleta, debemos pensar si las cosas que vamos a llevar dentro son muy delicadas o no. Dependiendo de este factor, usaremos una maleta blanda o dura. 

Y, ahora, os voy a contar cómo hago yo el paso a paso para llenar la maleta correctamente


  1. En primer lugar, tenemos que pensar en el destino al que vamos. Si es un lugar frío, caluroso, o de esos que por la mañana calor pero por la noche hace frío y necesitas una rebeca. En función de estos detalles confeccionaremos una maleta adecuada. 
  2. Después, cogemos una hoja y un bolígrafo para hacer una lista de lo que nos llevamos. Yo voy más allá y suelo coger una silla para sentarme delante del armario mirando directamente qué me llevo y qué no. En la lista, iremos apuntando por orden: ropa interior en proporción a los días que nos vamos, número de camisetas y pantalones, número de faldas, número de zapatos necesarios (por ejemplo, una sandalia alta y unas chanclas - si el destino es playa)... Y así hasta llegar a la parte del neceser donde también escribo lo que me voy a llevar: cepillo de dientes, pasta dentífrica, maquillaje, secador de pelo, pintauñas y quitaesmalte, cremas...  ¡¡¡Y, por último, el cargador del móvil!!!
  3. Cuando ya tengo la lista hecha, paso a colocar la ropa bien doblada encima de la cama. De esta manera, hago un repaso de la lista viendo qué me falta o de qué cosas puedo prescindir. 
  4. Ahora, se trata de jugar al Tetris y meterlo todo en la maleta (sí, siempre suele parecer que nos llevamos más de lo que nos va a caber). Para ello, primero tenemos que colocar las cosas que no sean frágiles o de arruga fácil abajo de todo a modo de cojín para el resto. Y luego vamos poniendo las prendas delicadas encima como camisas, vestidos finos, blusas... Un consejo que aprendí de mi hermana (experta en viajes de larga duración) es que aprovechemos los huecos que suelen quedar en las esquinas para colocar la ropa interior, como por ejemplo los calcetines o bikinis. Los zapatos deberán ir envueltos con su propia bolsa (es una cuestión de higiene ya que con la suela pisamos la calle y no queremos llegar al viaje con la ropa sucia, ¿no?). 
  5. Por último, los productos de higiene y otros complementos deberán ir en su propia bolsa de neceser para facilitarnos el acceso durante el viaje.


Otros consejos:
Si tenemos prendas que son muy delicadas podemos envolverlas en papel de seda para asegurarnos que llegarán perfectas a nuestro destino. Y, también, debemos doblar la ropa abotonada, es decir, con los botones cerrados y las cremalleras subidas. De esta forma, ahorramos espacio aunque parezca una tontería. 

Por último, yo siempre suelo meter en la maleta la lista de ropa que me llevo para que cuando tenga que hacer la maleta de vuelta tenga controlado que no me dejo nada en ese lugar. 

¡Ah! Y para mí lo más importante al cerrarla es llevar un candado de seguridad (de llave o de números). Por si nuestra maleta va a ir con otras ya sea en un avión, en el tren... ¡Nunca se sabe! Y ya sabéis... ¡Más vale prevenir, que curar!


¡Espero que os haya sido de utilidad y que sigáis estos consejos! 

¿Vosotros tenéis una rutina de planificación de viajes? ¿Cuál es vuestro truco para cerrar las maletas sin hacer un espectáculo?

Besos, 
B. 

lunes, 13 de mayo de 2013

CÓMO ACTUAR EN LA MESA

¡Feliz lunes!

Después de varias dosis de moda, ya toca volver al protocolo para resolver dudas y curiosidades. Me encantaría que os animarais a comentar este post con dudas o posibles conflictos que tengáis a la hora de estar en la mesa, ya sea en casa o como invitados. Si queréis también podéis enviarlas por email (laperlaperegrinablog@gmail.com) y las resolveré todas en un nuevo post porque así seguro que entre todos aprendemos un poco más.

Una parte importante dentro del "protocolo de casa" es el hecho de servir correctamente, tanto a los demás como a nosotros mismos. Ya habéis visto cómo se coloca la mesa, cómo debemos colocar a los invitados... Ahora toca ver cómo debemos servir con propiedad. Para hacerlo debemos considerar que sea de una manera oportuna, delicada y fácil, pues no hay nada más desagradable que ver a una persona sirviendo como si estuviera "matando" el pollo (ejemplo). 

Para eso, debemos ser conscientes de que los platos que vamos a presentar deben ser servidos en fuentes apropiadas y, también, debemos tener en cuenta que las carnes deben ser fáciles de servir para evitar derramar la salsa que acompañe (normalmente, serviremos la salsa en una salsera a parte para que cada persona se sirva la cantidad que quiera). En el fondo, para dominar estas técnicas no hay nada más importante que la destreza y, sobre todo, observación y mucha práctica. La regla de oro es que nadie debe empezar a comer hasta que toda la mesa esté completamente servida. Y, por lo tanto, no debemos servir un nuevo plato hasta que todos los comensales hayan terminado y se les haya retirado los platos y cubiertos. 

En casa, cuando pasamos las bandejas o fuentes para que cada persona se sirva, lo tendremos que hacer de izquierda a derecha, en el sentido contrario a las agujas del reloj. La manera de servir de los camareros es muy distinta pues existen varias fórmulas como la inglesa, la francesa o la rusa. Cada una de ellas, tiene sus matices pero todas son válidas. 


¡Espero que os sea muy útil y que lo pongáis en práctica!

Besos, 
B.


Recordad: Podéis dejar todas vuestras dudas en un comentario o por email (laperlaperegrinablog@gmail.com)


lunes, 8 de abril de 2013

EL ARTE DE REGALAR

Regalar es un arte y, por eso, hay que saber regalar y saber recibir un regalo. Creo que a la mayoría de las personas les encanta recibirlos pero... ¿Qué pasa cuando no nos gusta? Sí, todos ponemos la cara de tontos que nos hace pensar: ¿Qué es esto? ¿En qué momento han pensado que me iba a gustar? ¡Crisis!

Para que no os vuelva a ocurrir esta situación y, sobre todo, para que no pase cuando sois vosotros quienes regaláis, hoy vamos a ver algunos consejos y ejemplos de la importancia de regalar y saber acertar.

El regalo habla de ti, de tus gustos, de tu sensibilidad, de tu creatividad, del tiempo que le has dedicado, del empeño que has puesto en acertar, de la oportunidad que brinda el mismo... Pensar en el regalo acertado implica plantearse ciertos interrogantes: a quién se lo regalo, con qué objetivo, con motivo de qué ocasión... 

"Los regalos pequeños mantienen las grandes amistades"

Las respuestas a las incógnitas anteriores facilitaran nuestra elección. Recordad: uno hay regalo más agradecido que aquél que no se espera. 

"El regalo es un embajador, representa a quien lo hace y, por ello, debe ser elegido con sum cuidado para no transmitir un mensaje equivocado"

¿Qué regalar?
Los regalos se recuerdan en el tiempo, provocan sensaciones que perduran en nuestro recuerdo sea para bien o para mal. De ahí la importancia de prestar especial atención a la elección: precio razonable, utilidad, originalidad, novedad, adecuado a la persona, el cuidado del envoltorio y que sea respetuoso. 

El regalo que hagamos dependerá del presupuesto con el que contemos y el motivo del regalo. Procurad no ofrecer obsequios desproporcionados o ridículos (como siempre, huyendo de los extremos) porque en ambos casos se puede ofender la persona que los recibe.

Los regalos personales se hacen a personas de nuestro círculo íntimo o a familiares pues conocemos sus gustos y deseos. Por eso, debemos recurrir a regalos más generales cuando regalemos por obligación o desconozcamos las aficiones de la persona en cuestión. 

Consejos para regalar
- Cuando asistamos a una casa donde hay niños: se agradece llevarles un detalle: un cuento o un libro es un acierto que se valora por parte de los padres.
- Cuando visitamos a un enfermo en un hospital o en casa: también podemos regalar un libro o unas revistas (generales o especializadas), pasatiempos o juegos de mesa. Los bombones son aceptados cuando el afectado no tiene prescripción médica que impida que los tome (parece una tontería pero hay que tenerlo en cuenta). Centros de flores y plantas son aptos para los que no poseen alergias aunque en la mayoría de clínicas están prohibidos este tipo de regalos.
- Regalos típicos de los países de habla hispana suelen ser elementos de escritorio, libros de arte, licores de calidad o productos típicos del país de origen. 
- Los animales no son un regalo aconsejado, a no ser que conozcamos el deseo del futuro propietario en cuestión.

Pero, sobre todo, hay que descartar los regalos que duran poco tiempo, objetos cuya finalidad responde a un período concreto.

¡OJO! No olvidéis retirar la etiqueta con el precio antes de envolver el paquete... ¡Podría destrozar nuestro regalo por completo!

¡Espero que tengáis una buena semana!
Besos, 
B.

lunes, 18 de marzo de 2013

ASEO E HIGIENE PERSONAL

¿Cuántas veces os ha incomodado el olor o aspecto de otra persona? ¿Cuántas veces habéis entrado en una sala o en un transporte público (taxi, bus, metro...) y el olor era insportable? ¿Cuántas veces habéis querido decirle a alguien que su olor corporal os era molesto?

Cuando nos encontramos con alguien, no sólo utilizamos la vista para analizar su aspecto, también precisamos del olfato. Parece un poco absurdo realizar una entrada sobre el aseo y la higiene personal, pero verdaderamente creo que es algo primordial de lo que hay que hablar sin tapujos y, sobre todo, para aprender. 

Puede que, por costumbre, tengamos unas manías u otras que afecten a estos ámbitos tan importantes. Realmente, causan el mismo fastidio cuando son por exceso que cuando lo son por falta. Quiero decir: resulta incómoda una persona que tiene un aspecto sucio o huele mal, tanto como una persona que huele muchísimo a colonia y está incluso "pegajosa" de tantas cremas o maquillaje. 

Como siempre digo, las cosas siempre en su justa medida. Con esto me refiero a que, todos los utensilios de los que disponemos hoy en día (que son muchísimos) están a nuestro alcance de una manera u otra y, por eso, debemos hacer un uso correcto y adecuado de ellos. 

Las reglas a seguir son las siguientes:
  1. La ducha, cada la mañana. Parece una tontería pero no lo es. A los niños se les ducha por la tarde por comodidad de horario para los padres pero a los adultos nos corresponde la hora de la mañana. ¿Por que? Porque cuando estamos durmiendo también sudamos y esto supone que tanto nuestro cuerpo como nuestro pelo desprenda un olor del todo molesto para el resto. 
  2. Las manos y la cara siempre deben estar limpias. Debemos repetir esta conducta tantas veces como sea necesaria, no sólo por las mañanas. Las legañas u otros restos, siempre fuera.
  3. Debemos ir siempre bien peinados y tener el pelo limpio. Primero, se trata de una cuestión personal; pero también, de respeto a las personas con las que nos relacionamos. ¡OJO! De no hacerlo, podrían criarse "animalillos" en nuestro cuero cabelludo propios de infecciones de niños como los piojos.
  4. Es importante cortarse las uñas amenudo. ¿Por qué? Porque en ellas se suele acumular la suciedad y no es bonito ver unas uñas con restos. Tanto limarlas como cortarlas son un buen remedio. Y, sobre todo, si sois de las que no podéis vivir sin pintaros las uñas (yo lo soy) debéis recordar que es importante usar esmaltes que no dañen la uña, que no la amarilleen y que no produzcan infecciones. No digo que os compréis los pintauñas de marcas caras, sino que existen bases para proteger la uña que son una maravilla. ¡Usadlos!
  5. La dentadura siempre limpia. Creo que es una de las cosas que más repulsión puede dar. Tener mal aliento (cuando es cuestión de falta de higiene, no de halitosis- enfermedad estomacal) es muy fácil de percibir tanto para la persona que lo tiene como para el resto. Cuando se van a pasar muchas horas fuera de casa no tiene nada de malo llevarse el cepillo de dientes en el bolso o en la chaqueta, de hecho, venden minicepillos que se adaptan a las necesidades de las personas que no comen en casa.
  6. Las prendas que llevamos siempre limpias, sin tener manchas ni suciedad, ni deben estar descosidas o rotas. 
  7. La ropa no se reutiliza dos días. En este caso, hablamos de la ropa interior o de las prendas que han estado en contacto con zonas del cuerpo que suelen desprender sudor, por ejemplo: las camisas con las axilas, los calcetines con los pies... Y, también, se deben tener en cuenta las ropas de casa, las sábanas, colchas, etc. Un cambio semanal suele ser lo mínimo e indispensable pues por la noche también se suda y se desprenden olores que acaban "enganchándose" a las sábanas. En verano, dos cambios semanales puede ser lo apropiado.
  8. Medias, calcetines y zapatos deben estar siempre limpios de polvo y lodo. En verano debemos cambiar amenudo estas prendas para evitar el mal olor del sudor.
  9. Colonia y desodorante, los mejores aliados. En primer lugar, la colonia o el perfume debe ser utilizado de forma correcta. Los puntos en los que se debe aplicar son: cuello (debajo de cada oreja) y en cada muñeca. En segundo lugar, el desodorante no es opcional, es obligatorio. En orden, su uso sería: jabón en la ducha, desodorante antes de vestirse y colonia cuando ya estamos vestidos.
  10. La actitud: de nada sirve tener en cuenta las prácticas anteriores si no tenemos una actitud higiénica ante la vida. No se trata de catalogarlo como "manías" pues son cuestiones de amabilidad, cortesía y, sobre todo, de responsabilidad propia.
Estoy segura de que habéis vivido muchas situaciones en las que el olor de la otra persona hacía del todo incómoda la situación y no os habéis atrevido a decir nada. Bien, cuando una situación así es prácticamente insportable, debéis buscar soluciones sin dañar a la otra persona. Buscar alternativas tales como: abrir ventanas, salir a un lugar donde haya ventilación... Pero, si es imposible, yo recomiendo que, con muchísimo tacto y cuidado, alertéis a la persona sobre su olor. Es muy importante tener cuidado pues la persona en cuestión puede sentirse ofendida (que es lo más probable que ocurra) y debéis ser previsores en su reacción, pues a nadie le gusta que le digan algo así aunque sea verdad.

¡Qué importante es salir de casa bien duchado, peinado y aseado! Estas prácticas se deben inculcar de padres a hijos para que así aprendan la importancia que tienen desde pequeños.

¿Qué os han parecido las 10 reglas de oro? ¿Añadiríais alguna más?

Besos,
B.

miércoles, 13 de marzo de 2013

BUTTERFLIES IN MY NECK

¡Miércoles, con "M" de Moda!
El fin de semana pasado hizo unos días primaverales preciosos en Barcelona. El sol ya "picaba" casi como en verano, no había nubes por ninguna parte, la temperatura era totalmente perfecta y, sobre todo, el mar se veía más bonito que nunca. De hecho, no pude contener mis ganas y me tomé el primer helado del año :).

Quizás por la tregua que nos dio el tiempo durante esos escasos días (porque ahora ya vuelve a llover...), me apetecía llevar colores propios de la primavera y del verano. Tuve que contenerme un poco porque casi saco a pasear mis pantalones flúor... Pero bueno, todo llegará y esperemos que sea pronto. 

En fin, quería enseñarnos mi nueva perfecto. Me la compré el sábado y prácticamente no me la he quitado de encima. Me gusta  el color, la forma, los remates en dorado... ¡Todo! La verdad, hacía tiempo que andaba detrás de una chaqueta así, pero no me lanzaba a por ella porque en negro la veía demasiado rockera rozando lo heavy metal (exagerada a tope) y los otros colores que encontraba no me gustaban. Así que cuando la vi en este marrón tan mono, no pude resistirme. Sé que le daré muchísimo uso en primavera y también en otoño, así que: ¡olé, olé! Estas compras son las que más me gustan, las que sabes que por más que pase el tiempo vas a seguir dándole mucho uso y vas a poder crear mil looks diferentes. 

Perfecto: Bershka - Jersey: Easywear - Jeans: Zara - Pañuelo: Primark - Bailarinas: MaryPaz - Bolso: Day a Day - Gafas de sol: Rayban - Anillo corazón: Agatha

lunes, 11 de febrero de 2013

FUMANDO PROTOCOLARIAMENTE

¡Feliz día protocolario!

Dando por acabado todo lo que incluye el saber estar, creo que otra parte importante en nuestra vida social y personal es el civismo. No sólo el civismo propio de nuestros actos sino también el que afecta  a las personas que nos rodean y al resto de ciudadanos. 

Un tema primordial y cotidiano es el tabaco. Es verdad que es una realidad social y que tenemos que convivir con ella, teniendo sus defensores y sus detractores. Pero lo cierto es que es un elemento más a tener en cuenta en nuestras vidas sociales y, como tal, tenemos que hacer un buen uso de él (si es posible y más allá de las enfermedades que genera). Una de las normas que debéis imponeros si fumáis es la de respetar las indicaciones de "prohibido fumar" que existen en la mayor parte de los establecimientos y oficinas. 

Además, la pregunta de "¿te importa si fumo?" es un arma de doble filo. Por una parte, no existe indicación de lo contrario por lo que, en principio, se permite fumar; pero, por otro lado, si estoy preguntando, ¿realmente alguien me va a decir que no? Es decir, con esa pregunta inicial, estamos poniendo en un compromiso a los demás en la decisión de su respuesta. 

Otra situación normal es la de visitar una casa ajena a la nuestra. En este caso, no fuméis sin el consentimiento de los anfitriones. Debéis ser capaces de aguantar las ganas salvo que el anfitrión o la anfitriona os indiquen lo contrario

Tanto con el tabaco como con cualquier otro aspecto de la vida, preguntar nunca está de más. El abuso de confianza acaba con ésta. Preguntando se llega a todas partes y sin quedar mal con nadie. 

Curiosidades

Las reglas de cortesía tradicionales establecían que los caballeros debían ofrecer fuego a las damas y éstas debían ofrecerlo entre ellas mismas. La gente joven debía ofrecérselo a las personas mayores, primero a las damas y luego a los caballeros. 

También se establecía que no era correcto encender un cigarrillo con la colilla de otro a punto de extinguirse y que el hombre debía contener en sus manos el mechero o la cerilla que diese fuego al cigarro.

Además, se dice que el traje de esmoquin o smoking surgió en el siglo XIX, siendo los caballeros británicos los que lo utilizaban en las cenas. La chaqueta era de un material repelente a las manchas de las cenizas que, simplemente, con apartarlas con la mano desaparecían. 

Pero, ¿qué queda de todo esto? ¿Son lógicas, hoy en día, estas reglas de cortesía? La modernidad no implica desterrar lo antiguo por absurdo, sino adaptarlo a las nuevas situaciones y circunstancias que lo rodean. ¡Adaptémoslo!


Besos, 
B. 

domingo, 10 de febrero de 2013

DOMINGO INSTAGRAMERO

¡Feliz domingo instagramero de descanso!

Podéis seguir a La Perla Peregrina en las redes sociales que encontraréis a la derecha. 
Instagram: @bochilu
Twitter: @bochiluli

¡Me gustas tanto como mirar el mar desde cualquier cala de la Costa Brava!
Vía: @mrwonderful_
¡Sorpresas al llegar a casa después de trabajar!
¡Tengo amigas muy buenas! (gracias a @ivetanoro)
Loving my new necklace (Blanco)
Jersey: H&M

NEW POST UP ON MY BLOG!
I really love this pic!
FOREVER YOUNG!
Having fun! (yummy!!)


Muchos besos, 
B. 

domingo, 3 de febrero de 2013

LA PUNTUALIDAD

¡Hola a todos/as!


En las entradas anteriores sobre protocolo, vimos los puntos fuertes que condicionan el saber estar para todos los ámbitos: laborales, familiares, etc. Creo que además de esos temas tan importantes hay un concepto que es de vital importancia: la puntualidad

Es curioso que os hable de esto cuando, sin quererlo, no lo soy siempre. Por eso quiero decir que con estas nociones sobre buenas maneras, yo también aprendo. En el fondo de eso se trata, de aprender cada día un poco más para ser mejor persona y saber llevar mejor las relaciones personales y laborales. 

Ser puntual es algo que nos va a favorecer siempre pues estamos respetando el tiempo que la otra persona nos va a dedicar. 

La puntualidad es una de las normas básicas de la buena educación. Retrasarse unos minutos o llegar tarde injustificadamente a una cita (ya sea personal o profesional) refleja poco interés y una auténtica falta de respeto. ¿Por qué? Pues porque debemos ser responsables de nuestros actos y si hemos fijado una hora para un encuentro, debemos planear previamente el rato que tardaremos en estar listos y en llegar hasta ese lugar. 

Una vez leí un libro sobre los buenos modales, en el que se afirmaba que "la puntualidad es cortesía, y la impuntualidad es descortesía". Es tan importante que, en algunos casos, puede llevar a enfados y distanciamiento de amistades. ¿Vale la pena sacrificar una amistad por no salir antes de casa? Yo creo que no.

Lo que también es verdad, es que hay circunstancias imprevistas que pueden hacer que no lleguemos a la hora que esperábamos. En esos casos y viviendo en el mundo de las tecnologías, debemos avisar de nuestro retraso justificando el motivo que lo ha originado y del tiempo que estimamos en llegar. No hay excusas para no hacerlo porque podemos avisar por el móvil llamando, dejando un mensaje en Facebook o de otras tantas formas. 

Por último, mi recomendación es que, al llegar al encuentro, volvamos a disculparnos ante la otra persona y, más aún, ante los anfitriones del evento (una cena en casa de amigos, un cocktail, etc). 

¡Feliz semana!

Besos, 
B.




miércoles, 30 de enero de 2013

TARTAN SCARF

¡Sí, sí, sí! ¡Por fin es miércoles, sinónimo de "M" de moda, y ya empieza a oler a fin de semana!

El estampado tartán o escocés (de toda la vida) es uno de mis favoritos porque nunca pasa de moda (aquí podéis ver que lo llevo hasta en el forro del abrigo) por eso cuando encontré esta bufanda en Primark y por 4€, no me pude resistir. 

En cuanto al resto del look, muy sencillo: jersey blanco y jeans. Los complementos son lo que hace que sea diferente a otros días. Para mí, jersey blanco y jeans es prácticamente el uniforme diario, pues me siento muy cómoda llevando prendas blancas/nude/beige en la parte superior del cuerpo. Creo que es una forma de dar luminosidad al rostro así que rara vez me veréis llevando otros colores. 

Desde verano me obsesioné en encontrar el botín de invierno con plataforma de Superga y las mismas de verano, pero... ¡No hay manera! He buscado en muchísimas páginas web y nada... Todo mi gozo, en un pozo. Por eso, cuando encontré las que llevo en las fotos dije: "sí, quiero".

Por último, una de mis normas a la hora de crear looks es que el bolso y los zapatos deben ir a juego. Si no son del mismo color exacto, al menos que se parezcan. Con esas pinceladas seguro que podéis transformar muchos días sencillos en días glamourosos.


Bufanda/Scarf: Primark - Abrigo/Coat: Zara Kids - Jersey/Pullover: Easy Wear - Jeans: Stradivarius - Gorro/Beanie: H&M - Zapatos/Shoes: NoName - Bolso/Bag: Outlet - Anillo corazón/Heart Ring: Agatha - Gafas de sol/Sunnies: RayBan 

¡Espero que os haya gustado!

Besos, 
B. 

lunes, 28 de enero de 2013

SABER ESTAR: TOLERANCIA, AMABILIDAD, SIMPATÍA Y CORDIALIDAD

¡Hola Hola!

Siguiendo las tablas del saber estar, es imprescindible hablaros de la tolerancia, la amabilidad, la simpatía y la cordialidad. Tanto en estos conceptos como en los anteriores, debéis recordar el primer post: LA NATURALIDAD. Cualquier manera de manifestar estas actitudes debe ser natural, sin fingir. 

En primer lugar, la tolerancia es la capacidad de conceder la misma importancia a la forma de ser, de pensar y de vivir de los demás como si éstas fuesen nuestras propias maneras de ser, pensar y vivir. Como la verdad absoluta no le pertenece a nadie, cada uno de nosotros tenemos que interiorizar el hecho de que cada visión particular, creencia o costumbre puede ser diferente sin que la nuestra sea la correcta. Escuchar, valorar y respetar las opiniones ajenas nos ayudan a seguir aprendiendo día a día.

"Nunca te acostarás sin saber una cosa más" 

En segundo lugar, la amabilidad es una actitud. Con esto me refiero a que es una forma de actuar, de comportarse. Ser servicial, indulgente y tolerante es una cualidad que pone de manifiesto los buenos modales de cada uno. La amabilidad abarca los conceptos de los que os he hablado hasta ahora: naturalidad, respeto, prudencia, discreción, sencillez y tolerancia. 

La amabilidad es saludar con una sonrisa al cajero del super, ayudar a cruzar a los mayores, aplaudir cuando otro cumple su objetivo... Existen mil ejemplos para poner en práctica y os aseguro que nadie rechaza un gesto amable.

"Ser amable, es ser invencible" 

En tercer lugar, la simpatía como una forma de ser y de carácter. La simpatía hace que cualquier persona resulte atractiva y agradable a los demás. De esta forma, genera más simpatía a su alrededor. 

Sin embargo, no existe relación alguna entre la simpatía y la ironía, la mordacidad, la sorna y el sarcasmo, pues fusionar esas características no hace que la persona sea más chistosa. La simpatía es comprender al prójimo, interesándonos por su felicidad o su desdicha. Crear un entorno de cordialidad hace que la comunicación y confianza favorezca nuestras relaciones personas y profesionales

La simpatía gusta, provoca que te vean agradable, encantador/a, afectuoso/a, inteligente, cordial, ingenioso/a, espontáneo/a. En cambio, la antipatía disgusta, irrita y distancia a las personas hasta el punto de provocar la ruptura de sus relaciones. 

"La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz"

Por último, y no por eso menos importante, la cordialidad. Una simbiosis entre el buen humor y la amabilidad, aderezado con un toque de buena educación. Gozar de esta virtud expresa atención, buen gusto, franqueza y seguridad en la persona, haciendo de ella una persona positiva y alegre, cargada de afectuosas palabras. 

Aplicando la cordialidad en nuestros actos, acciones, conversaciones, sentimientos y emociones generaremos aceptación y relaciones de calidad. 

"Sé cordial con quienes no lo son contigo, pues de ese modo verán su error"

¡Espero que os haya gustado esta dosis de saber estar y buenas maneras! ¡Feliz inicio de semana!

Besos, 
B.