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miércoles, 20 de marzo de 2013

SPRING IS COMING

¡Miércoles, con "M" de Moda!

¡Por fin ya empiezan esos días en los que no es necesario salir de casa con chaqueta! ¡Qué ganas tenía de desprenderme de tantas prendas! 

Hoy os quiero enseñar este look que llevé el domingo para ir al cine. La verdad, los zapatos son bastante cómodos cuando les pillas el truco, pero al principio... ¡Eran para morirse! No tienen mucho tacón y, precisamente por eso, son ideales para salir de paseo, a cenar o a cualquier otro sitio queriendo ir mona sin subirse a unos zancos. 

Además, estos en concreto me encantan por el delicado detalle de los puntitos dorados. En el fondo es lo que os dije en los primeros posts, se pueden tener veinte mil tacones, pero la gracia está en invertir en aquellos que marcan la diferencia aunque sean todos negros. Cada uno tiene su encanto propio y tiene el toque que le hace diferente al resto, por más negros que sean. 

El resto es de lo más básico: negro, blanco y gris. Aunque en realidad, el pantalón es de tipo jeans pero en un color tan oscuro que parece negro. En fin, me parece que nunca me voy a cansar de esta combinación... 

Y, por supuesto: ¡el gorrito de papá que no falte! Y menos esos días de lluvia que no se sabe si caerá el diluvio universal o si el cielo se quedará simplemente gris. 

Jersey: Forever 21 - Jeans: Forever 21 - Bufanda: El Corte Inglés - Bolso: Furla - Zapatos: Jorge Juan - Gorro: Sebago - Gafas de sol: RayBan

¿Qué os han parecido estos zapatos? ¿En cuáles creéis que es mejor invertir? ¿Tenéis alguna combinación infalible de la que siempre podéis recurrir?

Besos,
B.

miércoles, 13 de marzo de 2013

BUTTERFLIES IN MY NECK

¡Miércoles, con "M" de Moda!
El fin de semana pasado hizo unos días primaverales preciosos en Barcelona. El sol ya "picaba" casi como en verano, no había nubes por ninguna parte, la temperatura era totalmente perfecta y, sobre todo, el mar se veía más bonito que nunca. De hecho, no pude contener mis ganas y me tomé el primer helado del año :).

Quizás por la tregua que nos dio el tiempo durante esos escasos días (porque ahora ya vuelve a llover...), me apetecía llevar colores propios de la primavera y del verano. Tuve que contenerme un poco porque casi saco a pasear mis pantalones flúor... Pero bueno, todo llegará y esperemos que sea pronto. 

En fin, quería enseñarnos mi nueva perfecto. Me la compré el sábado y prácticamente no me la he quitado de encima. Me gusta  el color, la forma, los remates en dorado... ¡Todo! La verdad, hacía tiempo que andaba detrás de una chaqueta así, pero no me lanzaba a por ella porque en negro la veía demasiado rockera rozando lo heavy metal (exagerada a tope) y los otros colores que encontraba no me gustaban. Así que cuando la vi en este marrón tan mono, no pude resistirme. Sé que le daré muchísimo uso en primavera y también en otoño, así que: ¡olé, olé! Estas compras son las que más me gustan, las que sabes que por más que pase el tiempo vas a seguir dándole mucho uso y vas a poder crear mil looks diferentes. 

Perfecto: Bershka - Jersey: Easywear - Jeans: Zara - Pañuelo: Primark - Bailarinas: MaryPaz - Bolso: Day a Day - Gafas de sol: Rayban - Anillo corazón: Agatha

lunes, 21 de enero de 2013

SABER ESTAR: PRUDENCIA, DISCRECIÓN Y SENCILLEZ

Siguiendo con el Saber Estar, existen otras maneras de llegar a comportarse adecuadamente que favorecen nuestra relación con otras personas. La prudencia, la discreción y la sencillez, son algunos elementos que nos ayudarán a mantener el control cuando nos relacionamos. Estos consejos podemos aplicarlos diariamente con nuestros amigos o familiares y, sobre todo, en el trabajo. Así favoreceremos nuestras relaciones personales y demostraremos una templanza ejemplar. 

Para empezar, un elemento clave es la prudencia, pues es el reflejo de la actitud, comportamiento, acción, palabra, reflexión, realización, comprensión, decisión, consecuencia, habilidad, rectificación, compromiso... La persona prudente puede actuar con razones y en base a la lógica, ya que sus actos están concienzudamente meditados y eso se refleja en su trato con los demás, la confianza que genera en su entorno, cuando reconoce sus errores y aprende de ellos, cuando conserva la calma en situaciones adversas, cuando ofrece un punto de vista justo y reflexiona sobre las consecuencias de sus palabras. Suele ser una persona que interviene sin interrumpir al resto ofreciendo argumentos en su defensa. 

Esta forma de actuar tiene una gran relación con la discreción, pues colabora con el entendimiento, favorece la concordia y fortifica la amistad. La persona discreta no emite juicios, cuida su forma de hablar, no hace preguntas inoportunas, calla ante un comentario impertinente, sabe guardar un secreto, no impone su presencia, huye de las descalificaciones, pone por bandera la verdad y, sobre todo, no busca el protagonismo. El ser discreto es cultivar una tabla de valores éticos y morales capaces de fundamentar el tacto correspondiente a la hora de hablar, actuar y emitir opiniones sobre los demás. 

Por último, otra cualidad propia del saber estar es la sencillez. Esta cualidad es la que nos lleva a mostrarnos realmente como somos. La verdadera sencillez sólo se genera en nuestro interior y de ahí deriva a la expresión externa. Lo que uno es en su interior, fluye en su exterior

La sencillez es una combinación de dulzura y sabiduría. El proceder de una persona sencilla es natural, espontáneo y discreto ya que emplea un lenguaje apropiado, comprensible y adecuado a la situación en la que se encuentra. Para ello, no alardea de méritos o logros personales, evita convertirse en el centro de atención, aprecia a las personas que tiene a su alrededor, viste de acuerdo a la ocasión, es una persona generosa, servicial, altruista y cortés. 
Modos de aplicar la prudencia, la discreción y la sencillez:

  1. Respetar el turno de palabra sin cortar o interrumpir a la otra persona.
  2. Cuando creamos que vamos a decir algo fuera de lugar o que no tiene relación con lo que se está hablando, es mejor esperar al momento apropiado
  3. No querer ser el centro de atención durante las 24h. Debemos ser capaces de dejar que otros tengan su momento, al igual que nosotros tenemos el nuestro. Es una cuestión de generosidad. Los otros también importan
  4. Tal y como dije en la entrada sobre el respeto, debemos cuidar nuestro lenguaje verbal y no verbal, evitando insultos y gestos inapropiados. 
  5. Solicitar ayuda cuando la necesitamos y ser capaces de ayudar cuando nos lo piden. En algunos casos, debemos ser intuitivos con quienes nos piden ayuda ya que para muchas personas no resulta sencillo pedirlo. De esta manera, debemos ofrecernos cuando estamos viendo que alguien nos necesita.

Besos, 
B.