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lunes, 13 de mayo de 2013

CÓMO ACTUAR EN LA MESA

¡Feliz lunes!

Después de varias dosis de moda, ya toca volver al protocolo para resolver dudas y curiosidades. Me encantaría que os animarais a comentar este post con dudas o posibles conflictos que tengáis a la hora de estar en la mesa, ya sea en casa o como invitados. Si queréis también podéis enviarlas por email (laperlaperegrinablog@gmail.com) y las resolveré todas en un nuevo post porque así seguro que entre todos aprendemos un poco más.

Una parte importante dentro del "protocolo de casa" es el hecho de servir correctamente, tanto a los demás como a nosotros mismos. Ya habéis visto cómo se coloca la mesa, cómo debemos colocar a los invitados... Ahora toca ver cómo debemos servir con propiedad. Para hacerlo debemos considerar que sea de una manera oportuna, delicada y fácil, pues no hay nada más desagradable que ver a una persona sirviendo como si estuviera "matando" el pollo (ejemplo). 

Para eso, debemos ser conscientes de que los platos que vamos a presentar deben ser servidos en fuentes apropiadas y, también, debemos tener en cuenta que las carnes deben ser fáciles de servir para evitar derramar la salsa que acompañe (normalmente, serviremos la salsa en una salsera a parte para que cada persona se sirva la cantidad que quiera). En el fondo, para dominar estas técnicas no hay nada más importante que la destreza y, sobre todo, observación y mucha práctica. La regla de oro es que nadie debe empezar a comer hasta que toda la mesa esté completamente servida. Y, por lo tanto, no debemos servir un nuevo plato hasta que todos los comensales hayan terminado y se les haya retirado los platos y cubiertos. 

En casa, cuando pasamos las bandejas o fuentes para que cada persona se sirva, lo tendremos que hacer de izquierda a derecha, en el sentido contrario a las agujas del reloj. La manera de servir de los camareros es muy distinta pues existen varias fórmulas como la inglesa, la francesa o la rusa. Cada una de ellas, tiene sus matices pero todas son válidas. 


¡Espero que os sea muy útil y que lo pongáis en práctica!

Besos, 
B.


Recordad: Podéis dejar todas vuestras dudas en un comentario o por email (laperlaperegrinablog@gmail.com)


lunes, 15 de abril de 2013

CÓMO COLOCAR A LOS INVITADOS

¡Feliz semana protocolaria! 
Hoy algo muy útil que nos servirá para quedar genial y demostrar que somos los perfectos anfitriones: la colocación de invitados en la mesa.
 
A lo largo de nuestras vidas son muchísimas las veces que invitamos a gente a comer o cenar a casa, ¿verdad? Da igual si el motivo es un cumpleaños o una comida de compromiso, siempre debemos tener presente que la lista de invitados la confeccionan los propios anfitriones quienes, por derecho, eligen quién entra en su casa y a quién sientan en su mesa (lógico, ¿no?).

Cuando ya sabemos quienes van a ser esas personas, debemos plantearnos un siguiente paso: ¿cómo los situamos? Antes de contestar eso, debemos ser prudentes con las personas que van a venir a casa y pensar si tienen afinidad entre ellas, si se conocen, si tienen intereses en común o aficiones, etc. para que, de este modo, la velada sea perfecta: agradable, con grandes conversaciones y, sobre todo, que les deje con ganas de repetir y volver a nuestra casa.

Reglas de protocolo para colocar a los invitados:

  1. Las parejas se "rompen". Para evitar conversaciones entre parejas y que acabe todo siendo demasiado monótono. No pasa nada por mezclar a las parejas y separarlas durante un rato ya que así fluirá la conversación y ayudaremos a mejorar las relaciones sociales de todos.
  2. Hombre, mujer, hombre, mujer. Es recomendable que, al distribuir los sitios en la mesa, estos sean diferenciados entre: hombre-mujer-hombre... Si no existe el mismo número de hombres y mujeres, se aconseja no sentar juntas a dos mujeres y que éstas no estén en las esquinas de las mesas. Antes de eso, sentaríamos a dos hombres juntos. Se trata de una norma casi histórica que pretendía proteger a la mujer.
  3. Aunque ya no es muy actual, las mujeres casadas van antes que las solteras y las divorciadas. Las divorciadas/separadas y viudas, van antes que las solteras, también.
  4. Si tenemos invitados de otras nacionalidades se les suele dar mayor preferencia que a los nacionales. Hay que tener en cuenta que si existen personas que hablen su idioma, se les sentarán a su lado aunque se rompa alguna de las normas anteriores.
  5. Colocación por edad. Las personas mayores tienen precedencia sobre las jóvenes. La edad es un "plus" a la hora de establecer el orden en la mesa, incluso por encima de las normas anteriores.
  6. Los niños se sientan juntos en una parte reservada de la mesa o si es posible, en una mesa aparte.
Recordad que estas normas son las que marcan la diferencia y las que nos ayudarán a que nuestras comidas o cenas en casa sean recordadas por la calidad de los anfitriones demostrando que tienen el control y que todo estaba perfectamente sincronizado. 

Besos, 
B.


Dedicado a la perfecta anfitriona: Begoña S.

lunes, 11 de marzo de 2013

CURIOSIDADES PROTOCOLARIAS

¡Feliz semana a todos/as!

Ya estoy curadísima y me encuentro con muchas energías (será la primavera, jijiji). Hoy os traigo algo que creo que os va a gustar mucho. Se trata de curiosidades o dudas protocolarias que podemos plantearnos cuando estamos en la mesa. ¡Empecemos!

La propina
Se trata de un acto voluntario, libre y amable en el que valoramos y agradecemos el trato y servicio recibidos en un restaurante. Sin embargo, representa también el agradecimiento personal hacia quien nos ha atendido y, al mismo tiempo, sirve para que dicho profesional obtenga una determinada imagen de nosotros, los clientes. No hay que aplicar un porcentaje concreto o una cantidad fija a la hora de decidir la gratificación a abonar. 

La cultura de la propina está muy extendida pues es cierto que en algunos países es de carácter obligatorio (Italia, Reino Unido o Estados Unidos) y supone el 15 o 25% del importe total de la cuenta. Esto es así, porque supone una parte importante del sueldo de los trabajadores del país. En cambio, en España, México, China, Argentina o Chile se otorga lo que uno mismo cree oportuno. Y, en Cuba, se denomina insulto a raíz de que Fidel Castro lo calificara como un gesto altruista. Pero, en culturas como la nipona, la australiana y la neozelandesa se considera una total grosería.

Sea como sea, pagar en efectivo o con tarjeta de crédito no condiciona la retribución del trato recibido. Por si existen dudas, el porcentaje habitual ronda el 10% del total de la cuenta, una proporción que disminuye a medida que aumenta el importe. ¡OJO! No debemos escudarnos con el "no llevo suelto" para justificar la escasez o carencia de aportación, ni tampoco debemos aprovechar para vaciar la cartera de las moneditas engorrosas de escaso valor. 

El eructo
En primer lugar, es una reacción del organismo, una actividad muscular, una acción física y humana totalmente natural, pero también es una grave y desagradable falta de educación. Está considerado como grosero e irrespetuoso en la mayor parte de culturas latinas y occidentales.

Si se nos escapa un eructo o una flatulencia, lo apropiado es taparse la boca en un intento de contenerlo y pedir perdón al finalizarlo. 

Es cierto que en Extremo Oriente se considera elegante y una manifestación de agradecimiento al anfitrión como muestra de distinción y satisfacción. ¡OJO! No se vale apelar a esta costumbre oriental para justificarse cuando se nos ha escapado.

La sobremesa
En la cultura española se tiene la costumbre de dedicar un tiempo para la sobremesa, la charla, un rato después de haber finalizado la comida. De hecho, es un hábito valorado y respetado que permite intercambiar vivencias, satisfacciones, negociaciones comerciales... Sin embargo, la práctica árabe invita a levantarse nada más acabar de comer, con independencia del ritmo de comida que sigan los compañeros de mesa.

Los palillos o mondadientes
Los palillos no debemos colocarlos en la mesa, sea formal o no. Si queremos usar un palillo, debemos solicitarlo al personal del restaurante o a los anfitriones y, en la medida de lo posible, utilizarlo de forma muy discreta. Tan discreta, que mejor es irse al baño o a un lugar apartado de nuestros acompañantes, por cortesía y discreción



¡Qué aproveche!
Esta popular frase, "¡qué aproveche!", puede parecer que es de buena educación pero, realmente, es todo lo contrario, es una falta de respeto. ¿Por qué? Porque se interrumpe a las personas que están concentradas en sus comidas y sus conversaciones con otros. Además, normalmente la persona que responde "gracias" lo hace con la boca llena, para poder dar la contestación a tiempo.

Por otra parte, lo que realmente se está deseando con esa frase es que la persona suelte un eructo. El provecho es lo que hacen los bebés cuando terminan de comer y nosotros ya somos mayorcitos para continuar con esa práctica.

En España, esta costumbre nos viene de la cultura árabe donde sí es de buena educación. Nosotros debemos hacer un esfuerzo por olvidarla pues está totalmente excluida de los manuales de protocolo y saber estar. 


¿Qué pensáis de estas curiosidades? ¿Os gustan estos posts curiosos? ¿Cuántas veces habéis tenido la duda sobre la propina? Es curioso el cambio de según qué prácticas protocolarias en otros países, ¿verdad? ¡Espero que os haya gustado!

Besos, 
B.

lunes, 4 de marzo de 2013

¿CÓMO ACTUAR EN LA MESA?

Quiero empezar a contaros algo que me parece importantísimo tanto para el ámbito familiar como para el laboral. Tal y como avanza el título de esta entrada, hoy vamos a ver cómo debemos actuar correctamente en la mesa. En este sentido, las normas de comportamiento están por encima de cómo manejar los cubiertos (aunque también lo veremos más adelante porque es muy muy necesario saber hacerlo). Durante los próximos días protocolarios veremos cómo se coloca una mesa correctamente, cómo se utilizan los cubiertos (su colocación y su utilidad) o cómo comer diferentes alimentos que normalmente generan controversia. 

La naturalidad, la prudencia, la espontaneidad, la cortesía, la tolerancia y la discreción (conceptos que hemos visto en entradas anteriores y que podéis seguir consultando si accedéis desde la base de archivos que se sitúa al fondo de la página) deben presidir como comportamiento en la mesa. Existe un refrán que dice así: "En la mesa y en el juego se distingue al caballero"; obviamente, también se incluye a las damas. 

Sentarse en la mesa correctamente facilitará que comamos de forma adecuada, acercando los alimentos a la boca y no yendo la boca a por ellos. Es un simple gesto que debemos recordar sobre todo cuando comemos sopas o cremas (para que no acabe el pelo en el plato, como en la foto).

(Crema de calabaza hecha por papá... ¡Deliciosa!)

En cuanto a la postura de sentarse, debemos tener la espalda recta, bien arrimada al respaldo de la silla, con los pies en el suelo y sin cruzarlos por encima como un indio. Además, los brazos deben estar apoyados en la mesa, dejando los codos fuera de la misma.  Sólo podremos apoyarlos ligeramente entre plato y plato pero sin recostarnos sobre la mesa. ¡OJO! Es súper importante que recordéis que no es necesario levantar los codos mientras cortáis los alimentos o cuando os los lleváis a la boca. No hay nada más molesto que eso, y más para la persona que tenéis al lado. 


El remedio: Una buena manera de corregir esta "costumbre" es simular que tenéis una moneda en las axilas y debéis evitar por todos los medios que ésta se caiga. Así, os esforzaréis en mantener los brazos en su sitio, donde deben estar, y no en el ojo del vecino. 

Entre comensal y comensal existe una distancia, llamada espacio de respeto, que permite comer de forma natural sin pegar los brazos al torso pero evitando levantar los codos demasiado. Si se requiere que apliquemos toda nuestra fuerza al cortar algo que resulta imposible con los cubiertos que tenemos, no pasa nada en pedir otro cuchillo que corte mejor. De esta forma evitaremos aspavientos y conflictos.
También es importante tener presente el momento de empezar a comer, pues resulta verdaderamente delicado porque son muchas las personas dudan sobre cuándo se debe iniciar la degustación. Este inicio depende de la situación en la que nos encontremos, si se trata de una comida en la que eres el invitado, el gesto del anfitrión de tomar la servilleta y posarla sobre las piernas es el que otorga el beneplácito para empezar. Pero, si asistes a un evento familiar, de amistades o de compañeros y no existe un anfitrión totalmente definido, debemos esperar a que estén servidas todas las personas que se encuentran ahí para comer. Por otro lado, si estamos en un restaurante y hemos pedido un plato que exige una larga elaboración, debemos invitar a los demás a que inicien sus platos pues es muy injusto que ellos acaben comiendo frío y tú caliente.

Por último, la posición de la servilleta. Ésta irá encima de las piernas siempre. No es necesario sacudirla ni colocarla como un babero (como en las fotos). Cuando nos encontremos en una situación donde la servilleta es demasiado grande, procuraremos doblarla y colocarla sobre nuestros muslos con total discreción. No se trata de ir aireando la servilleta ni de jugar con ella, pues su función no es esa.

Jersey: H&M - Mantelería: Bassols


¡Espero que os haya gustado este post! Pronto veremos cómo se coloca una mesa de forma correcta.

¡Feliz lunes!
Besos,
B.